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Trasplante
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    ¿Qué es el rechazo?

    Nuestro cuerpo se defiende de los agentes extraños (virus, bacterias...) por medio de un sistema defensivo llamado sistema inmunológico, el cual se pone en funcionamiento cuando siente que alguno o varios de esos agentes entran en el cuerpo.



    Cuando nos trasplantan, el cuerpo identifica el órgano trasplantado como un elemento extraño. Por ello pone en funcionamiento el sistema inmunológico, el cual, cumpliendo con su función, intentará destruirlo. A esta reacción se le denomina "rechazo".
    Si se produce esta reacción, deberemos acudir al hospital lo antes posible.
    Existen ciertos síntomas que, en ocasiones, pueden no tener ninguna importancia, pero que en otras pueden ser manifestación de una crisis de rechazo.
    Entre ellos están:
    Fiebre superior a 37,5º; dolor en la zona del riñón trasplantado; hinchazón de tobillos; disminución de la cantidad de orina; malestar general, a veces solamente el aumento de la creatinina indica el rechazo, sin aparecer otros síntomas.

    Tipos de rechazo:
    • 1. Rechazo hiperagudo:
      Ocurre en las primeras horas tras la intervención quirúrgica, a veces en el mismo quirófano y supone la pérdida inmediata del injerto. Es producido por la presencia en el receptor de anticuerpos que actúan contra el órgano trasplantado.


    • 2. Rechazo agudo:
      Continúa siendo la causa más frecuente de pérdida del injerto en el primer año postrasplante. Ocurre generalmente entre la primera y la duodécima semana postrasplante, aunque puede aparecer después de meses e incluso años (rechazo agudo tardío).


    • 3. Rechazo crónico:
    • Se llama rechazo crónico al cuadro caracterizado por la lenta, progresiva e inexorable pérdida de la función renal del injerto. Clínicamente se presenta como un deterioro de la función renal acompañado de proteinuria de grado variable e hipertensión arterial. Este deterioro puede durar meses o años.

    El rechazo es consecuencia de varios factores, los más importantes son:

    Factores de riesgo inmunológico:
    • 1. El grado de compatibilidad.


    • 2. La repetición de episodios de rechazo agudo.


    • 3. El tipo y grado de immunosupresión (dosis y niveles).


    • 4. El tipo de donante (vivo o cadáver).


    • 5. La falta de cumplimiento del tratamiento, y las infecciones postrasplante.

    Factores de riesgo no inmunológicos:

    • 1. Por parte del donante:

      - Edad (mayor riesgo si es < 3 años y > 65).

      - Raza (mayor riesgo si es de raza negra)

      - Sexo (mayor riesgo si es mujer)
    • 2. Por parte del receptor: - Sobrepeso (mayor riesgo si es superior a 90 kg)

      - Raza (mayor riesgo si es de raza negra)

      - Mayor riesgo con presencia de diabetes, hipertensión arterial, colesterol...

    No existe un tratamiento específico para el rechazo crónico. La situación clínica es similar a la que presentan los enfermos con insuficiencia renal crónica de sus riñones originales.

    La dieta baja en proteínas y el perfecto control de la hipertensión arterial, del colesterol, de la glucosa... son medidas que favorecen la dilación de la progresión del rechazo crónico.
    (c) 2005. ALCER Cantabria