IRC >> Tratamientos >> Transplante
Trasplante
  • ¿Cómo combatir el rechazo?
  • Consejos
  •  
    El trasplante renal

    En el caso del trasplante renal, de cada donante se obtienen dos riñones, y, por lo tanto, se pueden hacer dos trasplantes ya que sólo se instala uno en cada receptor, porque con un solo riñón podemos vivir perfectamente sin problemas.

    En el caso de la mayoría de los trasplantes el órgano sano se sustituye por el órgano enfermo. Sin embargo, en el caso del trasplante renal no es así: los riñones originales no se extirpan a menos que den problemas. El riñón que se implanta se coloca en la fosa ilíaca, es decir, en la parte lateral del abdomen, por debajo del ombligo. Puede colocarse, de forma indiferente, en el lado izquierdo o derecho. Por lo tanto la cirugía se realiza por la parte delantera, quedando la cicatriz quirúrgica en esta zona.

    El riñón dispone de una arteria que le aporta la sangre, una vena por donde se devuelve al torrente sanguíneo y un uréter que es el conducto que lleva la orina hasta la vejiga.

    Lógicamente los cirujanos (urólogo y cirujano general) deben realizar la


    unión de estos tres conductos mediante suturas entre los vasos sanguíneos del donante y receptor y entre el uréter del donante y la vejiga del receptor.

    En el caso del trasplante de cadáver, se comprueba que los riñones que van a ser trasplantados funcionan bien y no tienen enfermedades que pudieran ser transmitidas a los enfermos que van a recibirlos. Aunque las personas donantes ya están fallecidas cerebralmente, se mantienen sus constantes vitales artificialmente en las Unidades de Cuidados Intensivos.
    (c) 2005. ALCER Cantabria